Carmen Sampedro

La palabra hecha verso

Otoño: Silencio y desnudez…

… Entra la tarde en forma de alondra en mi alma desnuda, y deja una hoja. Vuela en silencio una pluma de seda que olvidó la tarde y escribí un poema…

 Una hoja caída de su rama

pide a la tierra

un espacio definido.

Y la tierra le hace un hueco

en sus entrañas

porque es madre

y nada cae en el olvido.

La rama sin hojas.

La hoja sin verde.

La tierra en abrazo.

Es tiempo de silencio.

Lo dice la tibia luz

de la mañana

cuando aparece el sol

en el gris azul.

Lo dice la plácida luz

de la tarde

cuando el pájaro busca

el calor de una rama.

Es tiempo de silencio.

¿También para el hombre?

¿Qué tierra es su tierra?

¿Quién abraza su desnudez?

¿Qué brisa roza su piel?

Parece no necesitar silencio.

Abomina de la tierra,

rechaza su desnudez

y lleva grandes tijeras.

Se cose a su piel

una piel que no es piel,

para que no le llegue el silencio,

de la rama sin hoja.

Y se abriga con razones compradas

en el gran mercado de la sin-razón.

Y cuanto más se abriga,

más se aleja de la rama,

de la hoja, del gris azul,

del silencio.

El hombre…,

una percha que camina

y se cuelga a las espaldas

cuanto halla en las esquinas.

Quiero esto, aquello

y también lo de aquél.

La hoja fue en su tiempo

el más bello sueño de la rama.

El fruto fue en su tiempo

la más tierna de sus esperanzas.

Rama verde,

rama preñada.

El mismo tiempo del sueño

es el del fruto,

y el de la desnudez

que le da silencio.

¿Y los sueños del hombre?

Acechados por los buitres.

¿Y su desnudez?

Cubierta de vergüenza.

¿Y el silencio?

Perdido entre la maleza.

La rama parece perdida

pero no lo está,

ha empezado en su silencio

a soñar con otra hoja.

La tierra parece ajena al hombre,

pero sólo está callada,

esperando el regreso del hijo,

para enseñarle su vientre.

El hombre parece un armario,

que lleva sobre sus hombros

otro armario de penas y creencias,

que intercambian como si fuesen cromos.

Pero el hombre no es eso.

El hombre es universo,

melodía inacabada,

azul, verde, rojo, verso.

Tejedor de lo imposible,

artesano de los sueños,

hijo digno de la tierra,

conocedor de secretos.

La rama tiembla al amanecer.

La hoja perdió su forma,

la tierra abre su vientre.

Es tiempo de sembrar.

Silencio y desnudez.

 

Carmen Sampedro
Vic, 2000
Imagen: Munal- Francisco Zúñiga via photopin (license)

Dejar un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.